Imagina que estás en la playa disfrutando de un maravilloso día sin demasiado calor ni frío, la temperatura ideal, el agua ideal, todo lo que cualquiera desearía para tener un día perfecto.
Ahora imagina que empiezan a venir peces y te sientes capaz de ponerte a pescar y sacar una gran cantidad para deleite de chicos y chicas que haya alrededor, es decir, que te harás famoso. Pero tienes un problema, no tienes caña de pescar (como no se te da bien pues no te has comprado una).
¿Qué hacer? No hay problema, usa una pluma. Si, como lees, una caña de pescar que es en realidad una pluma o un bolígrafo. Se abre con una extensión de aluminio acompañado de un pequeño carrete para utilizar con cualquier mano y sedal. Eso sí, no quieras pescar un tiburón porque no podrás, pero con peces de menos de 3 kilos seguro que sí.
Su precio es de 40 euros.
Enlace: Caña de pescar.








En mi país hay un dicho: “El que quiera más, que le piquen caña”, jeje: bueno, qué buen lapicero para los amantes o los gomosos de la pesca, porque por un lado tiene con qué atrapar los peces y por el otro lado la persona anota cuántos lleva, jajaj.